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Chagas en México: el enemigo silencioso
Dr. Miguel Ángel Uc-Chuc, Dra. Eugenia del Socorro Guzmán Marín y Dra. Karla Y. Acosta-Viana.
Existen diversos microorganismos muy pequeños que no se pueden ver a simple vista, pero que pueden provocar enfermedades muy graves, pueden ser potencialmente mortales y, además, no siempre causan síntomas en las personas que infectan. Entre esos microorganismos se encuentra el parásito Trypanosoma cruzi, el agente causal de la enfermedad de Chagas.
El nombre de la enfermedad de Chagas se debe al médico brasileño Carlos Ribeiro Justiniano Chagas, quien la descubrió por primera vez en una persona hace poco más de cien años. Pero, ¿qué es esta enfermedad? La enfermedad de Chagas, también conocida como tripanosomiasis americana, es una enfermedad inflamatoria e infecciosa potencialmente mortal en las personas infectadas.
¿Por qué se dice que es una enfermedad silenciosa? Se considera silenciosa porque la mayoría de las veces, en la fase inicial de la enfermedad, no se presentan síntomas. Con el paso de los años, la enfermedad se vuelve crónica y los síntomas se pueden confundir con otros padecimientos.
La enfermedad se desarrolla en dos fases, la aguda y la crónica, cada una con características y consecuencias distintas:
La fase aguda ocurre poco después de que el parásito infecta al individuo y puede durar desde unas pocas semanas hasta algunos meses. Generalmente, no se presentan síntomas o estos son muy leves, además de que se puede confundir con otros padecimientos, lo que dificulta su detección. Cuando sí hay síntomas, estos pueden incluir fiebre, fatiga, dolor de cabeza, dolores corporales o la aparición de una lesión (roncha) en la piel en el sitio de la picadura (conocido como chagoma) o hinchazón unilateral de los párpados (conocido como signo de Romaña). En esta etapa, los parásitos circulan en grandes cantidades en la sangre del individuo.
Por otra parte, la fase crónica puede durar años o décadas tanto en aparecer como en desarrollarse. Durante esta etapa, el parásito se esconde en los tejidos, especialmente en el corazón y el sistema digestivo. Muchas personas permanecen sin síntomas (fase crónica indeterminada). Sin embargo, aproximadamente el 30% de estos pacientes desarrollan complicaciones graves, como:
• Cardiopatía chagásica: daño al corazón que puede llevar a insuficiencia cardíaca, arritmias graves y muerte súbita.
• Megavísceras: o sea, el agrandamiento del esófago o del colon, causando dificultades para tragar o problemas digestivos severos como estreñimiento crónico.
Pero, ¿cómo se transmite esta enfermedad? En América Latina, la principal forma de transmisión es por la picadura de un insecto conocido en diversos países como chinches besuconas, barbeiros, vinchucas, etc., y en el área maya de la península de Yucatán como Pic (triatominos). La infección se adquiere cuando la chinche infectada con el parásito se alimenta de la sangre de las personas sanas y defeca en el área de la picadura, ya que T. cruzi se encuentra en las heces y se introduce al cuerpo cuando una persona se rasca la zona de la picadura. Otras formas de transmisión del parásito son: transfusión de sangre, trasplante de órganos de donantes infectados a receptores sanos, de las madres a sus bebés durante el embarazo o el parto, accidentes en el laboratorio y, en menor medida, por el consumo de alimentos contaminados con materia fecal de las chinches infectadas. Aunque esta última no es tan común, es evidente la importancia de lavar y cocer bien los alimentos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que en el mundo hay aproximadamente siete millones de personas con la enfermedad de Chagas, con mayor presencia en América Latina. Se calcula que cada año esta enfermedad causa la muerte de diez mil a doce mil personas en todo el mundo.
Desafortunadamente, la enfermedad de Chagas tiene una relación directa con la pobreza y las malas condiciones de vivienda. Las zonas rurales y marginadas son las más afectadas; es decir, la enfermedad de Chagas está íntimamente ligada con el desarrollo económico y social no solo de México, sino también de los demás países de América Latina. Por esto se dice que es una enfermedad olvidada o de la pobreza.
Ahora bien, ¿cuál es la situación de la enfermedad en México? En México, la enfermedad de Chagas es un problema de salud pública y desgraciadamente está desatendida. México se encuentra entre los tres principales países con más casos de personas infectadas. Además, somos un país endémico, es decir, que aquí se encuentra presente la enfermedad de Chagas. De acuerdo con los reportes de la Secretaría de Salud de México, los estados más afectados en el país por esta enfermedad son: Veracruz, Yucatán, Campeche, Oaxaca, Morelos, Chiapas, Jalisco y el Estado de México.
En México se estima que existe más de un millón de personas infectadas con el parásito T. cruzi. Esta cifra es una estimación de la prevalencia, no de nuevos casos anuales, y pone de relieve la magnitud del problema de salud pública en el país. En el año 2017, datos oficiales reportaron que los estados que registraron una mayor incidencia de la enfermedad fueron Yucatán, Oaxaca e Hidalgo. Durante los años 2020 y 2021 se observó una disminución de los reportes de esta patología debido a la emergencia sanitaria de la COVID-19 (enfermedad provocada por el coronavirus SARS-CoV-2); es decir, las pruebas para detectar al parásito T. cruzi disminuyeron para dar prioridad a la detección de esta enfermedad. Los sistemas de salud se vieron abrumados y esto llevó a la reorientación de gran parte del personal de salud, así como de recursos financieros e infraestructura, hacia el diagnóstico del SARS-CoV-2 y la atención y prevención de la COVID-19.
A pesar de que la enfermedad de Chagas se descubrió hace más de un siglo, los científicos no han podido desarrollar una vacuna debido al ciclo de vida, la complejidad y la diversidad del genoma del parásito. Sin embargo, la infección puede curarse con la administración de los antiparasitarios Nifurtimox y Benznidazol siempre y cuando la enfermedad se diagnostique en la fase aguda, es decir, los primeros dos meses desde el inicio de la infección. Pero si no se diagnostica ni se trata a tiempo, la infección crónica provoca alteraciones cardíacas. En este caso solamente se pueden proporcionar medicamentos para evitar la progresión de la enfermedad y para tratar los síntomas, pero el paciente nunca se curará. Sin embargo, la OMS sugiere que el tratamiento con los antiparasitarios debe indicarse para los pacientes con reactivación de la infección (por ejemplo, por inmunodepresión) y también en la fase crónica, en particular para las niñas y mujeres en edad fértil (antes o después del embarazo), con el fin de evitar la transmisión congénita. Por esto es importante el diagnóstico oportuno y la prevención.
En México, las pruebas para confirmar o descartar la enfermedad de Chagas solamente se realizan a personas cuando acuden a donar sangre o a personas enfermas con síntomas severos, por lo que es crucial implementar acciones de diagnóstico temprano, principalmente a los niños. De tal manera que se pueda determinar la enfermedad para iniciar con el tratamiento oportuno y evitar daños mayores. Pero desgraciadamente el diagnóstico no se lleva a cabo debido al desconocimiento y la falta de conciencia de la enfermedad por una gran parte del personal de la salud y de la población en general. Muchos profesionales de la salud en México ignoran la enfermedad de Chagas, sus síntomas y sus causas de origen. Por eso es necesario informar y educar a nuestros médicos y al público y, desde luego, motivar a nuestras autoridades a destinar más recursos para financiar investigación y difundir la enfermedad en la población.
A pesar de los avances en la investigación, la lucha contra la enfermedad de Chagas enfrenta varios desafíos importantes, como el subdiagnóstico generalizado, el acceso limitado al diagnóstico y tratamiento, la resistencia a los insecticidas, los movimientos migratorios, la falta de investigación y desarrollo y los factores socioeconómicos.
Por lo tanto, mientras no se cuente con una vacuna o un tratamiento eficaz contra la enfermedad de Chagas, debemos tomar medidas para evitar los contagios. Algunas de las recomendaciones son educar a la población en general, mejorar la vivienda, limpiar y fumigar dentro y fuera de las casas y usar mosquiteros en ventanas y puertas. En el caso de las mujeres embarazadas que presentan algún riesgo de sufrir picaduras por chinches, se recomienda que acudan inmediatamente a una unidad de salud para realizarse la prueba de la enfermedad. En caso de encontrarse con una chinche en casa, se recomienda usar guantes y, con la ayuda de una vara, introducir la chinche en una bolsa o un frasco para llevarla a la unidad de salud para confirmar o descartar la presencia del parásito.
En conclusión, la enfermedad de Chagas es una patología crónica y mortal. El desconocimiento y el subdiagnóstico siguen siendo los obstáculos por vencer. La concientización es crucial. Saber qué es, cómo se transmite y la importancia del diagnóstico temprano puede salvar vidas. Es importante que la población, los profesionales de la salud y las autoridades trabajen juntos para fortalecer los programas de control vectorial, asegurar el tamizaje adecuado en bancos de sangre, promover el diagnóstico oportuno y garantizar el acceso al tratamiento para todos los y las afectadas. Solo así podremos avanzar hacia la eliminación de este enemigo silencioso.
Para más información consulte:
Montalvo-Ocotoxtle I.G., Rojas-Velasco G., Rodríguez-Morales O., Arce-Fonseca M., Baeza-Herrera L.A., Arzate-Ramírez A., et al. (2022). Chagas heart disease: Beyond a single complication, from asymptomatic disease to heart failure. J. Clin. Med. Dec. 11(24), 7262. https://doi.org/10.3390/jcm11247262
OMS (2025). Enfermedad de Chagas (tripanosomiasis americana). Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/chagas-disease-(american-trypanosomiasis (fecha de acceso: 18 de octubre, 2025).
Salud. (2025). Secretaría de Salud fortalece la prevención de enfermedad de Chagas. Comunicado de prensa 099. Disponible en: https://www.gob.mx/salud/prensa/099-secretaria-de-salud-fortalece-prevencion-de-enfermedad-de-chagas (fecha de acceso: 20 de octubre, 2025).
Dr. Miguel Ángel Uc-Chuc, Dra. Eugenia del Socorro Guzmán Marín y Dra. Karla Y. Acosta-Viana I Laboratorio de Biología Celular, Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi”, Universidad Autónoma de Yucatán.
Fecha de publicación en línea: 21 de abril, 2026.
Citar este artículo como:
Uc-Chuc M.A., Guzmán M.E.S., Acosta-Viana K.Y. (2026). Chagas en México: el enemigo silencioso. Ciencia Cakotanú. 7(1), x-x. También disponible en: https://www.cienciacakotanu.com/contenido/artículos/v7n1-2026/chagas-en-méxico-el-enemigo-silencioso