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Chagas: la enfermedad que puede dañar en silencio por años
Ing. Yessica Beatriz Moo Piste y Dra. Glendy Marilú Polanco Hernández.
Los países de América Latina son acechados por una enfermedad grave, conocida como la enfermedad de Chagas, que puede vivir en las sombras y el silencio, es decir, puede permanecer años sin manifestarse clínicamente. Es considerada mortal debido a los daños que ocasiona en órganos importantes del cuerpo. Además, la desinformación contribuye a su propagación y a que no se le brinde la atención suficiente, pasando a ser catalogada como una enfermedad desatendida.
La principal forma de transmisión de esta enfermedad es por medio del contacto con el parásito Trypanosoma cruzi, que tiene una forma alargada, delgada y con un flagelo a lo largo de su cuerpo, que se puede encontrar en el excremento de la chinche Triatoma dimidiata Latreille, conocida como Pic (modismo empleado en la península de Yucatán) (Figura 1, ver pdf).
Cuando el Pic pica a un vertebrado[1] como nosotros los humanos, para alimentarse de sangre, al mismo tiempo expulsa sus heces. Posteriormente, el parásito ingresa al cuerpo (ya sea mediante una autoinfección causada por rascar la herida o por transferencia cuando se tocan los ojos o la boca con las manos); y puede viajar por nuestro sistema a través de la sangre e invadir los órganos donde generará daños severos.
Los síntomas durante la primera fase (la fase aguda) son confundidos con otras enfermedades, ya que son bastante generales. Esta fase se suele caracterizar por la presencia de una zona inflamada donde se alimentó el Pic. En caso de que se haya alimentado de la zona cercana a los ojos, se presenta inflamación en el párpado; posterior a esto se manifiestan síntomas leves que van desde fiebre y dolor muscular hasta dificultad para respirar.
Estos síntomas dificultan el diagnóstico, siendo este una clave fundamental para que el tratamiento sea efectivo, ya que la eficiencia del medicamento está limitada a la primera fase, que dura dos meses después de la infección.
Después sigue la segunda fase (la fase crónica), que puede durar más de 10 años siendo silenciosa debido a que no se presentan síntomas, pero que hace que la enfermedad avance y sea riesgosa, ya que cuando los síntomas son graves es cuando se manifiestan. Los síntomas incluyen alteraciones en la forma y el aumento de tamaño de los intestinos, así como problemas en el corazón como insuficiencia cardiaca y arritmias que pueden llevar a la muerte.
Además, esta enfermedad representa una amenaza creciente para otras regiones del mundo debido a la migración y a que esta enfermedad puede ser transmitida por otras maneras, como la transfusión de sangre y trasplante de órganos de personas infectadas; al consumir alimentos o bebidas contaminadas con el parásito; y de la madre al hijo durante el embarazo (Figura 1, ver pdf).
Por todo esto, la prevención es de suma importancia para controlar la enfermedad de Chagas. Pero... ¿Cómo podemos prevenirla? Lo primero es usar mosquiteros en las casas y verificar que no haya ranuras en las puertas para evitar que los Pic entren. Evitar tener palos de madera y basura amontonada en los patios, ya que prefieren lugares oscuros y estrechos donde puedan esconderse; tener un adecuado almacenamiento, preparación y consumo de alimentos; evitar aplastar al Pic con las manos o pies sin zapatos; y en caso de haber sido picado o tener síntomas relacionados, lavar la zona de la picadura, evitar rascarse y, si es posible, capturar al Pic en un frasco con ayuda de unas pinzas para llevarlo a un laboratorio, como el de Biología Celular del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” de la Universidad Autónoma de Yucatán para su análisis. También es recomendable acudir a un centro de salud e informar al médico sobre el contacto con el insecto para que se le pueda dar seguimiento con las pruebas correspondientes, y por supuesto, informarse de fuentes confiables y compartir esa información con los demás.
[1] Animales con espina dorsal o columna vertebral, compuesta de vértebras.
Para más información consulte:
Lascano F., García B.F., Altcheh J. (2020). Review of pharmacological options for the treatment of Chagas disease. Br. J. Clin. Pharmacol. 88(2), 383–402. https://doi.org/10.1111/bcp.14700
López D.J., Ramos L.A., Cessa M.A., Mora D.M.C., Romero C.V.A., López M.A. (2021). El diagnóstico para la enfermedad de Chagas: a más de 110 años de su descubrimiento. Kuxulkab'. 27(58), 31–39. https://doi.org/10.19136/kuxulkab.a27n58.3850
OPS. (2021). Enfermedad de Chagas e inmunosupresión. Decálogo para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento. https://iris.paho.org/bitstream/handle/10665.2/54561/OPSCDEVT210008_spa.pdf?sequence=1&isAllowed=y (fecha de acceso: 25 de noviembre, 2025).
Ing. Yessica Beatriz Moo Piste y Dra. Glendy Marilú Polanco Hernández I Centro de Investigaciones Regionales Dr. “Hideyo Noguchi”, Universidad Autónoma de Yucatán. Yucatán, México.
Fecha de publicación en línea: 7 de mayo, 2026.
Citar este artículo como:
Moo P.Y.B., Polanco H.G.M. (2026). Chagas: la enfermedad que puede dañar en silencio por años. Ciencia Cakotanú. 7(4), x-x. También disponible en: https://www.cienciacakotanu.com/contenido/artículos/v7n4-2026/chagas-la-enfermedad-que- puede-dañar-en-silencio-por-años